Por qué este blog

Frente a un folio en blanco, hoy en día reemplazado por un teclado y un monitor, siempre nos aborda una misma duda: por qué escribir. Después surgirán otras cuestiones secundarias de sobra teorizadas como el tipo de mensaje, los posibles lectores, el modo de contarlo o el lugar y el espacio escogidos. Pero los porqués siempre fueron más arduos de dilucidar.

En mi caso, siempre me gustó escribir y llevo años en el universo blog. No obstante, el motivo real del porqué de la escritura todavía se me escapa. Las tradicionales respuestas de “porque quisiera dedicarme a ello profesionalmente” o “porque me gusta” no son más que simples excusas para no pensar. Seguiría escribiendo aun con la certeza de no poder jamás vivir de ello; además, las cosas que nos agradan no lo hacen siempre en la misma medida ni por las mismas razones.

Una vez leí que escribir es vivir dos veces. Que todos, consciente o inconscientemente, plasmamos sobre el papel nuestras vivencias y la experiencia acumulada. En tal caso, mediante la escritura no haríamos más que revivir aquello que nos marcó en su momento.

Escribir también encierra una gran paradoja, pues implica un amor incondicional por la vida, exprimiéndola a través de la tinta y el papel, pero también cierta forma de masoquismo, al someternos a todo ese dolor que nos acompañó durante parte del trayecto y que nunca nos abandona del todo. La escritura y la vida comparten, por tanto, esa tendencia de alternar tonos claros y oscuros.

La bitácora empolvada no es más que la maduración de lo que llevo haciendo siempre. Los cuadernos de ‘bitácora’ eran aquellos en los que los marinos mercantes anotaban datos e impresiones de lo acontecido. No fueron otra cosa que los antepasados del blog, hasta que el desarrollo de la tecnología acabó condenando a la libreta al fondo del armario, donde se cubrieron de polvo.

‘Empolvado’, por otra parte, significa “anticuado, desfasado” en el español de México. Y es que escribir, en una época en la que el utilitarismo y la inmediatez se han erigido como valores supremos, no deja de ser una actividad algo empolvada.

Volviendo al comienzo, esta entrada tampoco me ha servido para obtener una respuesta certera sobre el sentido de la escritura. Sí para darme cuenta de que escribir y vivir comparten el tener un principio y un final acotado, además de una aparente carencia de sentido inicial.

En mi caso, me comprometo a realizar ambas acciones lo mejor posible, a pesar mis múltiples limitaciones. Como premio, me conformo con la experiencia que nos regala el paso del tiempo.

Gracias por vuestra lectura y, si me brindáis la oportunidad, nos vemos en la próxima entrada.

Anuncios

2 comentarios sobre “Por qué este blog

  1. Esa maduración de la que hablas es patente 😉 Sigue así, Miguel. Por cierto, preciosa la canción, se nota que absorbiste buenas referencias musicales en el barrio de Wazemmes 🙂

    Me gusta

    1. Me alegro de que te haya gustado. Efectivamente, escuché esa canción durante mi año en Lille. Ahora me doy cuenta que aunque no siga por ahí, lo importante es aplicar todo lo que vamos aprendiendo allá donde estemos 😉

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s