Emoción y sorpresas

Hace algo más de diez años, el Milán y el Liverpool disputaban la final de la Champions en Estambul. Vi con mi hermano la primera mitad, que concluyó con los italianos ganando de tres. Optamos por ir a dormir, “que mañana hay cole y esto ya está resuelto”. No hay día que no me arrepienta de aquella decisión, pero en parte me lo merecí. Por bocazas.

Desde entonces soy más cauto. He asumido la creencia irracional de que si doy por hecho una derrota tendrá lugar una remontada. Este mundial parece corroborarlo. ¿Ejemplos? Serbia-Suiza y Alemania-Suecia. Ganaron las que debían perder para regalarnos una última jornada de emoción, acaso de sorpresas.

DeDlu5AV0AA8wm9
Los del Liverpool celebran la remontada, culminada en la tanda de penaltis. Fuente: @InvictosSomos.

Bélgica e Inglaterra se hincharon a goles y empatan a todo antes de enfrentarse. Sus futbolista se conocen porque juegan en la Premier. Me caen mejor los Diablos Rojos. Los entrena un compatriota, llevan años a un gran nivel y además son políglotas. No sé qué es más infrecuente: un día de sol en Reino Unido, un británico chapurreando otra lengua o una selección inglesa que pase de cuartos.

Uruguay se metió en octavos con pleno de victorias y sin encajar un gol. La Celeste funciona aunque no reluce. No les hace falta. Ahí va un equipo ganador y un serio aspirante al título.

DgjCL_zX4AArj4R
Lance del Uruguay-Rusia. Fuente: @fifaworldcup_es

La única diferencia entre Portugal e Irán es Cristiano Ronaldo, afirma el realizador Juan José Patón. Los primeros seguirán molestando durante las eliminatorias. Irán se va a casa con la cabeza bien alta. Les faltó un punto. Otro año lo conseguirán.

España se clasificó con sufrimiento. La destitución de Lopetegui conmocionó a una plantilla de niños grandes. Puros y resistentes, terribles y obstinados, cual verso de José Agustín Goytisolo. Estaban casi fuera y en los minutos finales el VAR los convirtió en primeros de grupo. Mal nos pese, la Roja es la nueva Italia.

Felicito a Marruecos por su esfuerzo en el último partido. Dar la cara no es común cuando no te juegas nada. Al igual que los persas, no tienen de qué avergonzarse. Ojalá pronto veamos un campeón africano. Estoy convencido de que será bueno para el fútbol y para esta globalización que parece inevitable.

Voy a echar de menos la fase de grupos. En las eliminatorias no hay carambolas. Resultados blancos o negros, juego gris, prórrogas y penales. Bueno, no siempre. Todavía se sueña a lo grande y algún que otro combinado resucita mientras los espectadores tomamos cañas. Que así sea.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s