Crónicas del Gachi

El pueblo que devora a la ciudad

Volver a casa reconforta. Sin embargo, se trata de una sensación ventajista. Al estar de paso, obviamos el día a día en nuestro municipio y nos quedamos con una imagen edulcorada por luces de Navidad, pasos de Semana Santa o bares llenos de gente. Prescindimos de la intrahistoria, muy diferente a la historia visible. Al menos en Linares.

Cualquiera que puso el pie en El Gachi durante las últimas fiestas navideñas se encontró una localidad caracterizada por el gentío, las compras, los niños correteando por la calle y villancicos a todo volumen. Pero la realidad linarense es bien distinta.

Mi ciudad pierde población y, por paradójico que suene, no cabe nadie más. Simplemente porque no hay trabajo. El empleo que se ofrece tiende a ser precario, chanchullero e inestable. Los únicos sectores que se mueven son la hostelería y el ‘funcionariado’, y supongo que más pronto que tarde también se colapsarán.

En su novela La librería, Penélope Fitzgerald describe los desplantes que padece una joven al llegar a un pueblo inglés y abrir su negocio. La autora nos recuerda que la novedad, los libros o la juventud nunca son bien recibidos por los guardianes de la ortodoxia. Pero no hace falta atravesar el Canal de la Mancha para sentir ese ambiente opresivo; Federico García Lorca ya nos lo mostró en La casa de Bernarda Alba, Yerma o Bodas de Sangre.

Sin duda, una de las cosas que más me preocupa del Linares contemporáneo es que esa misma estrechez de miras se ha extendido como una pandemia. Puede que el monstruo siempre estuviera ahí, pero me da la impresión que la presente crisis lo ha alimentado. Y de qué manera.

IMG_20180107_211647_409

Creedme, no me gusta escribir esto. Pero si lo hago es porque creo que la situación tiene remedio. Siempre que se organiza cualquier actividad más o menos original, el público suele responder. ¿Ejemplos? Los conciertos al aire libre, como el del 30 de diciembre en Las Ocho Puertas, o las obras que los distintos grupos estrenan en el Teatro Cevantes. En lo que a inquietud cultural respecta, el problema en Linares no es tanto la falta de demanda sino de oferta.

No creo que suceda jamás, pero si algún día llegase a tener algún tipo de responsabilidad política, me plantearía un par de objetivos a medio plazo para mejorar mi ciudad. El primero, ponerla en el mapa, con todo lo que eso conlleva. El segundo, atraer talento, venga de donde venga. El objetivo, convertirse de nuevo en un lugar de paso para dejar de ser un páramo.

Y a falta de patrimonio artístico considerable, tal vez la mejor forma de lograrlo sea apostar por los eventos. Recuperar el festival Mina Rock, reforzar el Concurso de Tarantas. Invitar a los Carles Francino o a las Pepa Fernández de turno para que organicen más programas de radio. Hacer por que los músicos, pintores o escritores nos nos visiten en sus giras-presentación. Seguir celebrando los Juegos Íbero-romanos y el festival de Cine No Visto. Dar voz a los artistas locales y a todos los que se fueron para triunfar.

Solo de esa manera, Linares seguirá siendo una ciudad y no se transformará en el pueblo irrelevante y autocomplaciente del que va camino, pese contar -todavía- con más de 55.000 habitantes.

Sé lo que algunos pensáis: es posible que a parte de la administración pública no le interese que mi ciudad resucite y la prefieran decadente. Tal vez. Pero esa es otra historia.

IMG_20180107_211334_150

 

 

Anuncios
Estándar

2 comentarios en “El pueblo que devora a la ciudad

  1. Pingback: El pueblo que devora a la ciudad — La bitácora empolvada – Sentimientos Utópicos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s